¿Qué debes saber para medir la presión de los neumáticos del coche?

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La presión de los neumáticos del coche

Los neumáticos son la única parte del vehículo en contacto directo con la carretera, por lo que es fundamental que estén en óptimas condiciones y tengan la presión correcta. De hecho, la presión de los neumáticos del coche influye en la estabilidad y el frenado, llegando a poner en peligro nuestra vida. Al respecto, la DGT estima que el 60% de los accidentes provocados por fallos mecánicos del coche se deben a los neumáticos, ya sea por un pinchazo, reventón o simplemente por su desgaste.

Además, cuando la presión de los neumáticos del coche supera en más de 1 bar la recomendada por el fabricante, la goma comienza a degradarse rápidamente, aumentando el riesgo de que ocurra un reventón. En estos casos el desgaste se aprecia en los flancos de la rodadura, lo cual no solo afecta la adherencia sino que hace que las irregularidades de la carretera le pasen factura a la suspensión del vehículo.

Por si fuera poco, una presión de inflado insuficiente puede acortar la vida útil de un neumático hasta un 20%, y aumenta el consumo de carburante. Se estima que conducir con 1 bar menos de presión puede incrementar hasta en un 6% el gasto de combustible.

Revisar bien las presiones de los neumáticos es fundamental para tu seguridad

Debes revisar la presión de los neumáticos del coche al menos una vez al mes, con más frecuencia si vives en una zona donde hay cambios bruscos de temperatura. De hecho, considera que los neumáticos pierden presión con el paso del tiempo, aunque las condiciones sean perfectas. Como media, pueden perder unos 0,69 bar al mes, más si hay mucho calor.

También debes saber que las presiones de los neumáticos se comprueban en frío. Si verificas la presión cuando están calientes, la medición no será fiable. Por eso, lo ideal es que dispongas de un manómetro en casa. Si no quieres comprar uno, puedes usar los que se encuentran en las gasolineras, pero intenta no recorrer más de cinco kilómetros o espera un rato hasta que los neumáticos se enfríen. Si haces la medición con los neumáticos calientes, debes agregar 0,2 o 0,3 bares a la presión recomendada por el fabricante.

No obstante, debes tener en cuenta que a veces los manómetros que se encuentran en las gasolineras no son fiables ya que no solo están a la intemperie sino que son manipulados por muchos conductores. Por eso, puedes obtener diferentes mediciones en distintas estaciones de servicio. Para evitar este problema, es mejor acudir a talleres especializados en neumáticos, como los centros Euromaster, donde podrás saber con certeza cuál es la presión de los neumáticos del coche ya que los manómetros están calibrados adecuadamente.

Por último, pero no menos importante, debes saber cuál es la presión recomendada para los neumáticos de tu vehículo. Este dato se encuentra en el manual, así como en la etiqueta adhesiva que suele estar en la tapa del depósito de combustible o en el montante de la puerta del conductor. Normalmente se indican dos presiones: una para condiciones de conducción normales y otra para el vehículo en plena carga, con todos los ocupantes y el maletero lleno.

Inflar los neumáticos con nitrógeno, una excelente alternativa

Si no quieres estar siempre pendiente de las presiones de los neumáticos, puedes visitar cualquiera de nuestros talleres y comprobar las ventajas de inflar los neumáticos con nitrógeno. El aire con el que se inflan los neumáticos tiene mucha humedad, por lo que los cambios de temperatura dificultan mantener la presión estable. El inflado con nitrógeno permite mantener la presión de los neumáticos del coche estable durante más tiempo ya que le afecta menos los cambios de temperatura. Además, también conserva mejor las propiedades del caucho, alargando la vida útil de las gomas.

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